Desarrollando los contenidos didácticos y académicos de una acción formativa, uno de pilares clave son los objetivos de aquella. Para elegir bien la terminología y a qué hace referencia, nos ayudamos de la taxonomía de Bloom.
Ésta es un modelo jerárquico para clasificar objetivos de aprendizaje en niveles de complejidad. La taxonomía de Bloom asume que el aprendizaje a niveles superiores depende de la adquisición del conocimiento y habilidades de ciertos niveles inferiore
